martes, 18 de febrero de 2014

Temporada Finiquitada



Me senté tranquila, respirando profundo, dejando caer la cabeza hacia atrás en aquel rincón que se había convertido en mi paraíso, mi pequeño bunquer sin paredes, donde puede entrar cualquiera pero a la vez no entra nadie…mi recodo de paz.

Allí, sentada pase lo que creí que fueron segundos, pero en realidad vi ponerse el sol. Que falta me hacían esas horas de evasión incontrolada, en la que nada importa, nada roba el sueño, nada es imprescindible y solo es necesario el silencio.





Por delante de mi nariz ha pasado a carrera una temporada rara, no mala pero si rara. Haciendo balance de lo ocurrido solo se pararme y decirme a mí misma “¿Ya?, en serio ya?” quien le ha puesto el punto final tan rápido a esta temporada? Quien ha tenido la cara dura de finiquitarlo sin avisar ¿? Dicen por ahí, que cuando disfrutas al máximo los días pasan rápido, será quizá eso lo que ha hecho que esta temporada se haya esfumado ¿¿?

Realmente no se qué ha ocurrido, lo único que está claro es que mis zahones descansan engrasados en un rincón con su cuchillo encima, la superpuesta descansa en un armero junto a una canana aun llena, y yo… yo me quedo con un vacio que siempre es difícil de rellanar los sábados por la mañana, pues no hay suelta, no hay ladra, no hay madrugón para disfrutar entre jaras….de la caza solo queda ahora el recuerdo del frio en la punta de la nariz.

Para mí no ha sido una temporada fácil, ha sido una temporada llena de cambios, opte por seguir un camino, que ya me avisaron  que no sería fácil, lo he repetido ya en alguna ocasión, cuanto me alegro de haber escogido el camino difícil¡¡ pues las satisfacciones han llegado de la mano de las dificultades. He conseguido disfrutar de la caza en su esencia más pura, aprender a cazar despacio, sin prisa, a disfrutar de cada paso, he aprendido a vibra un grado por encima de lo que ya lo había hecho en otras ocasiones. Y en esto de la caza, como ocurre con el amor, para poder disfrutar de estos ratos de vicio se deben sacrificar otros, pues todo a la vez no se puede tener….con zahones no hay canana, sin tienes ladra no  tienes postura…. y así ha pasado la temporada, entre mama y papa, entre zahones y canana, y tanto he alternado que cuando pensaba que tocaba ladra ya no quedaba ladra y cuando creí que tocaba canana ya no se podían sacar cartuchos..

Sin duda, la temporada ha pasado y yo he quedado exhausta, pues tanto hemos abarcado que realmente las piernas algo de descanso sí que piden, las piernas, la cabeza….el único problema es que el alma siempre quiere más.

Ahora toca volver a nuestra rutina post- Temporada, esa misma en la que tengo que armarme de valor y cruzar de nuevo las puertas de la perrera de NavaObejo, esas mismas que desde que Tobias no está tanto me están costando cruzar. Toca volver a ilusionarse, volver a cultivar las ganas en forma de cachorros fuertes, toca ahora disfrutar de la paz antes de la guerra.

Señor@s, nos quedan por delante meses para recontarnos aquel lance, aquella ladra y aquel agarre, meses para recordarnos como lloramos, como sudamos, como reímos. Nos queda  disfrutar de nuestra eterna espera, intentando hacerlo de la forma más dulce posible,  aumentando día a día nuestras ganas y nuestro mono de olor a pólvora.

Moraleja: Nunca dejes de tomar un camino, solo porque te digan que será complicado, si quieres puedes.... No olvidemos aplicar en la temporada venidera las lecciones que nos enseño la que nos deja…

1 comentario:

  1. Hola ana termino otra temporada mas,aora queda disfrutar del campo en primavera un saludo

    ResponderEliminar